Hoy día estamos acostumbrados a ver en nuestros hogares las comunes ventanas de aluminio, un elemento que inundan las gran mayoría de hogares en la actualidad. Pero no siempre fue así… Hace años, las ventanas de madera predominaban en la mayoría de los hogares y formaban parte de un estilo de decoración basada en elementos de madera que hoy día la gente está tratando de recobrar, porque las modas siempre vuelven.

El problema de las ventanas de madera residía en que formaban parte de un estilo de decoración que estaba quedando obsoleto ante la modernización de las ciudades y las tendencias apuntaban al aluminio como el material ideal para las ventanas.

Las ventanas de aluminio ofrecían ventajas como una mayor durabilidad, menor mantenimiento, y el hecho de ser más ligeras, y por lo tanto más fáciles de poner y quitar.

Las ventanas de madera vuelven

Como todas las modas que se van y después vuelven, las ventanas de madera están volviendo a ser protagonistas en el panorama del interiorismo y las reformas de hogar.

Ahora forman parte de un mercado más exclusivo donde por su elevado precio solo pueden acceder un grupo reducido de personas, que además de la exclusividad pueden gozar de las ventajas (que veremos más adelante) que tienen sobre otros materiales como el aluminio.

Desde ese estado de exclusividad se han ido incorporando en las decoraciones actuales, tanto en ambientes tradicionales y rústicos, como en ambientes más modernos donde se puede obtener una combinación perfecta de elementos naturales de madera con elementos modernos de pvc, aluminio y otros…

Las ventanas de madera se usan en reformas junto a otros elementos con aspecto rústico  en interiores como vigas de techo decorativas, lámparas colgantes de madera, muebles en color barniz tradicional,  o en exteriores las barandas de madera o las pérgolas de madera.

Este auge de la decoración rústica también encuentra origen en la sobrepoblaciones de las ciudades y la nostalgia de las personas por un pasado rural o acercarse a sus orígenes en pueblos pequeños y tradicionales, que dan una sensación de pausa y tranquilidad tan necesarios ambos aspectos en el estrés de la gran ciudad.

Las ventajas de las ventanas de madera sobre otras

No todo son modas en el uso de las ventanas de madera, ya que aportan también una serie de ventajas sobre otro tipo de ventanas, las analizamos a continuación:

Aislante térmico: En tiempos donde la energía es un bien al alza de precios y que contamina, contar con un aislante térmico natural que permita mantener temperaturas agradables en el hogar es una gran ventajas sin duda.

Aislante acústico: Al igual que en el punto anterior, obtenemos una ventaja  de su capacidad aislante, y no es otra que la de recibir menos ruido del exterior, algo que en lugares ruidosos es de agradecer.

Robustez y duración: Las ventanas de madera, siempre y cuando se les haga un mantenimiento periódico, son un elemento muy robusto y con una gran capacidad para aguantar los años con un aspecto impecable, cosa que otros materiales como el aluminio no pueden presumir ya que no son fáciles de mantener y restaurar como las de madera.

Ecológicas y naturales: Están compuestas de un material naturalmente presente en nuestra vida, por lo que no pasa por fábricas ni industrias contaminantes, ni llevan componentes procedentes de petróleo y otros contaminantes. Por lo tanto son más amigables con el medio ambiente.

Fácil de manipular y dar forma: La madera es un material ideal para reformas a medida donde podamos aplicar la forma, el tamaño, grosor, etc.. deseado sobre las ventanas. Por lo tanto se adaptarán más fácilmente a lo que queramos llevar a cabo en la reforma.

Aporta mayor valor al hogar: Volviendo a los temas aislantes, el usar ventanas de madera mejorarán la puntuación en los certificados energéticos, ya obligatorios en el mercado inmobiliario. Además, las viviendas con ventanas de madera aumentan el valor del inmueble gracias a la estética y exclusividad que le aportan.

La clásica contraventana: En las ventanas de madera es más natural y fácil ver una contraventana, que puede ser útil en términos de mayor  o menor paso de luz o para mantener mejor la temperatura o para tener mayor aislamiento acústico. Son un recurso típico de las ventanas de madera que dan mucho juego.

Y bien, esto es todo sobre ventanas de madera, un pequeño repaso sobre el aumento de su uso en la actualidad en reformas de hogar ¿Te hemos podido convencer ya?